3 abr 2015

Lengua de orangután (Editorial Base)



Y el caníbal ya es orangután. Síguelo AQUÍ.


Sinopsis

Crítico reputado y fruto de un experimento en la época franquista como regalo al régimen nazi, el orangután Helmut Otto ha conseguido en la España contemporánea un espacio voluminoso en la crítica literaria, y eso le ha llevado a uno de los sillones de la Real Academia. Pero no estará exento de peligros. La Unión de Escritores con Mongoy a la cabeza, su presidente, planea su secuestro. Lengua de orangután es una novela que conjuga suspense primate y surrealismo, una visión satírica del mundo literario en la que se constata que la evolución del hombre se mantiene en el mismo estadio de siempre: en involución continua. 


 A la venta el 6 de abril de 2015

ISBN: 978-84-15706-42-7


Si no encuentras tu "Lengua de orangután" distribuido en tu zona, puedes adquirirlo online en el enlace siguiente y la editorial te lo servirá en 24-48 horas: http://www.editorialbase.es/libros/235
 
 

21 mar 2012

Caníbal / The end

Por decreto autor comido. Fin del blog y la sangre y los cuchillos entrando en la carne y la antropofagia cultural y de levita y sayo. Quién sabe si seguirán las letras superponiéndose en Últimas palabras.


El jurado del IX Premio Setenil al Mejor Libro de Relatos Publicado en España 2012 ha dado a conocer los diez títulos finalistas, cuyo fallo se conocerá a finales del próximo mes de octubre. Este año, el premio ha mantenido la alta participación de ediciones anteriores, registrándose un total de 58 títulos presentados por editoriales y autores de todo el país.

El jurado está presidido, en esta ocasión, por la escritora Cristina Fernández Cubas, y también formarán parte Antonio Lucas, poeta y redactor de Cultura del diario El Mundo, y José María Pozuelo Yvancos, Catedrático de la Universidad de Murcia y crítico del diario ABC. El acto de entrega del premio, al que asistirá el ganador y los miembros del jurado, tendrá lugar en el mes de diciembre en Molina de Segura.

Los títulos elegidos por la comisión de preselección son, por orden alfabético de apellidos, los siguientes:

El vigilante del fiordo, de Fernando Aramburu (Tusquets)
Conversación, de Gonzalo Hidalgo Bayal (Tusquets)
Los caníbales, de Iván Humanes (Libros del Innombrable)
Historias de un dios menguante, de José Mateos (Pre/Textos)
Hacerse el muerto, de Andrés Neuman (Páginas de Espuma)
El libro de los viajes equivocados, de Clara Obligado (Páginas de Espuma)
Calle Aristóteles, de Jesús Ortega (Cuadernos del Vigía)
Geometría del azar, de Fernando Palazuelos (Baile del Sol)
Habitaciones privadas, de Cristina Peri Rossil (Menoscuarto)
Esquina inferior del cuadro, de Miguel A. Zapata (Menoscuarto)

El Premio Setenil al Mejor Libro de Relatos Publicado en España, convocado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Molina de Segura y dotado con 10.000 euros, ha llegado a convertirse en una referencia nacional en el género del cuento. Lo han obtenido en anteriores ediciones: Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez (Anagrama); La vida en blanco, de Juan Pedro Aparicio (Menoscuarto); Parientes pobres del diablo, de Cristina Fernández Cubas (Tusquets); Si te comes un limón sin hacer muecas, de Sergi Pamies (Anagrama); La marca de Creta, de Óscar Esquivias (Ediciones del Viento); Estancos del Chiado, de Fernando Clemot (Paralelo Sur); Los hábitos del azar, de Francisco López Serrano (Renacimiento); y Distorsiones, de David Roas (Páginas de Espuma).




6 feb 2012

Dialogar el aislamiento, de Álex Chico



Álex Chico, inmenso, dialoga. Gracias. Miles. Lean, lean...


"Me encuentro en una nave industrial, en una fábrica, seguramente abandonada, en la periferia barcelonesa. No sé cómo he llegado hasta aquí, ni por qué he despertado en una butaca. Frente a mí, separados por una mesa y un pequeño flexo que desprende una luz intermitente, está Iván Humanes. Una ventana minúscula, en el otro extremo de la sala, nos permite ver a lo lejos la torre de Collserola. Lo demás, descampado y más fábricas.Para Iván Humanes la escena le es familiar. Sólo quieren que hablemos, me dice. Y añade, con ciertas desgana, sé cómo funciona todo, charlamos un rato y luego abren la puerta. Me explica que no es la primera vez. Ya ha estado en situaciones similares en otras ocasiones y sabe, por experiencia, que lo único que puede hacerse es pasar el tiempo hablando y fumando. Me pide disculpas, como si él fuera el responsable. Le excuso, pero él insiste. Cree conocer la causa del aislamiento y esa causa no es otra que la lectura. Le ha pasado a otros lectores. Ya me ocurrió, me explica, con La memoria del laberinto, con 101 coños o con La emboscada. Leen estos libros y se encuentran aquí, encerrados en medio de la nada. Me habla de Agustín Calvo Galán, de Antonio Tello, de Raúl Herrero. Ahora es culpa de Los caníbales y para explicármelo me señala un libro, en cuya portada aparece una ilustración del infierno. Él me corrige: no es el infierno, es una escena cotidiana. Seres que se limitan a devorar partes del cuerpo, sobre una hoguera. Cortesía de Juan Francisco Nevado, señala. No le conozco, igual que no conozco a Tello, ni a Herrero, ni a Calvo Galán."








2 feb 2012

New reseña caníbal


"Los caníbales trae el terror físico, la tensión de la novela más oscura y tétrica, pero llega a mucho más. Una segunda lectura de lo que se cuenta llevará al lector a interpretar la metáfora final que persigue la unión de todos los relatos cortos. La crítica voraz a la sociedad, caníbal a su manera, tan despiadada como el propio acto de comer carne humana, o incluso mayor. El mundo, lo físico conocido y el propio interior, lleva a los personajes a las acciones deplorables que cometen los protagonistas. La familia, el gobierno, las relaciones entre personas (las profundas relaciones sentimentales en concreto), todo ello acaba con la identidad de los individuos, deformándolos hasta crear monstruos bajo piel humana."



30 ene 2012

Los caníbales en NY

Julio, afectuoso lector caníbal, me envía la fotografía que da fe de la llegada de Los caníbales a New York. Aunque siempre estuvieron ahí, de hecho es posible que NY sea su lugar de origen.



20 ene 2012

Koult caníbal


Entrevista con SALVADOR RAGGIO en KOULT.


Yo en realidad me hubiera inclinado por Papá Noel, ¿sabes? Una panza como la suya debe encerrar al menos un lanzagranadas desmontable… Bueno, sé de tu pasión por la obra de Fernando Arrabal y David Lynch –personajes de película ambos, en mi opinión–. Apoyándonos en sus respectivos catálogos de otredades, ¿dirías que eres un “caballo loco” o una “cabeza borradora”? Y por favor explícaselo a nuestro público porque entiendo que todavía hay algunos que piensan que Steven Spielberg hace buen cine.

Iré como un caballo loco (Arrabal) es excéntrica y deliciosa, para chuparse los dedos. Cabeza borradora (Lynch) es perturbadora y sublime. Las dos películas son una debilidad para mí. Pero, ya que me pregunta por lo que soy, sí que es cierto que Cabeza borradora se acerca más a mi maravillosa existencia. Cuando vi el filme por primera vez me sentí muy honrado, inmerecidamente por supuesto, pero supe que Lynch decidió filmar sobre mi vida. Es evidente que son momentos, instantes determinados, los que me sumergen en una continuidad borradora, pero son los suficientes como para odiar, no comprender, sufrir de presión craneal constante y ver el revés de las cosas, todo en negro. David Lynch en Cabeza borradora nos ofrece el negativo de lo cotidiano, le da la vuelta absolutamente a todo y deja que entremos en ese universo que, aparentemente, no se ve y va por debajo de nuestro recorrido, pero, amigo, cuando surge, cuando toda esa espuma rebosa y aparece, es terrible, uno ve, por fin ve. Y luego vuelta a la normalidad. Lynch es un visionario. Me compadezco de aquellos que tienen esta visión constante. Pobres. Malditos. Con respecto a Spielberg, pues bueno, hablamos de otra cosa. No tiene ni una pizca del genio que tiene Arrabal o Lynch. Lo justifiquen como sea.

No puedo estar más de acuerdo contigo, incluso hasta quisiera aplaudirte. Pero toquemos de una vez, si no te molesta, el lado literario. Acabas de publicar el volumen Los caníbales (Libros del Innombrable, 2011), un conjunto de relatos que catalogaría como la conjunción de lo matemático, lo fantástico y lo mitológico, y aunque todo eso suena a refrito de Buzzati, Borges y Poe –y aunque haya en tu libro un carnicero que corta la carne recitando pasajes de Poe– sé que eres lo suficientemente sabio para no renegar de tus antecesores. Eso, Iván Humanes, lo admiro, y por eso me gustaría preguntarte por qué prefieres situarte en esa tradición en una época en la cual muchos impúberes prefieren discurrir sobre gente que folla o sobre gente que no folla pero quisiera follar…

Cuando escribo no me pregunto sobre la tradición ni sobre qué debería escribirse. Sí que me preocupa el tratamiento formal, obvio, porque ciertamente no puede renegarse de la época, y apoyo y me congratulo de ciertos experimentos. Pero cuidado, creo que hay que regresar al experimentalismo de los setenta, y si me apura de los veinte, para rescatarlo, traerlo aquí y luego interpretarlo con las nuevas herramientas, enfoques, etc. Eso se ve muy claro en cortos como Alphabet de Lynch o Leo es pardo de Iván Zulueta, rodados a finales de los 60 y los 70 y de una actualidad tan rabiosa que ni siquiera hoy es comprendida (ni superada). Una vez dicho esto, le sigo diciendo que no escribo en atención a ninguna moda, ni al verbo follar, escribo en atención a lo que soy, a cómo soy, a los modelos que he tomado como válidos y cercanos, que me sacuden, y a lo que me apetece escribir. Y lo actual no viene dado por la subversión porque toca ser subversivo sino porque uno está, interiormente, convencido de esa subversión. Si le he dicho al principio que sí que me pregunto por el tratamiento formal y su adecuación actual le confirmo que la innovación también está en el punto de vista sobre las situaciones narradas, y ese punto de vista, la perspectiva, combinado con el tratamiento del lenguaje es lo que me interesa. Y claro, ahí tiene a Kafka, Cortázar, Espinosa, Luis Martín Santos, Queneau, Vallejo, Calvino, Buzzati, buf.

15 ene 2012

Chucky y Los caníbales

Romántica escena doblada a dos voces (bivocal, vamos) por Dr. Lubber y Mr. Sexoane. Libro de relatos Los caníbales (Libros del Innombrable).


29 dic 2011

Sigueleyendo caníbal


 Raúl Argemí en SIGUELEYENDO se pregunta por el Apocalipsis como motor narrativo.


"¿Qué tiene el Apocalipsis que se convierte, una y otra vez, en material de nuestras narraciones? ¿Por qué nos centramos en los días posteriores al apocalipsis? ¿Por qué ese mundo tiene que ser, necesariamente, peor que lo que hemos conocido? Esa es la pregunta, provisoria, que se fue gestando con tres libros que he leído, en distintos momentos, pero que por estos días se me sumaron. Dos novelas y un libro de relatos. Plop, de Rafael Pinedo (1954), Últimos días en el Puesto del Este, de Cristina Fallarás (1968) y Los caníbales, de Iván Humanes (1976)."

23 dic 2011

Agustín Calvo Galán - Caníbal


 (...)

Estas referencias son muy variadas, pero creo que se pueden resumir en dos polos principales para realizar un recorrido por las narraciones incluidas en el libro: uno centroeuropeo, con sonoridades bernhardianas en relatos como el titulado “Unida” o kafkianas en “Q93n”, y también con las películas del austríaco Haneke, especialmente en la capacidad para recrear una violencia no explícita, violencia que puede hacerse silenciosamente, como la hace el forense sobre los cadáveres en el relato titulado “El segundero de oro”. El otro polo radicaría en el continente americano, desde el sur nos llegan los ecos entretejidos de Borges y Cortázar, y desde el norte Paul Auster como gran artífice del absurdo humano y el relato inacabado, y Lovecraft en esa maestría por hacer de lo fantástico universal un terror próximo e individual, que Iván recrea en narraciones como la titulada “La zona”. Todas esas referencias y algunas más (como la explícita al gran poeta y novelista catalán Joan Perucho) hacen de este libro no sólo un ejercicio de estilo literario, sino, y por encima de todo, evidencian la inmensa capacidad de Iván por la invención, con gran contención e ingeniosidad, y sin caer en la ocurrencia sorpresiva que despista o en los fuegos de artificio del género fantásticos habitual.



14 dic 2011

Reseña caníbal de Antonio Tello

 
La antropofagia como metáfora de la autodestrucción social constituye el nudo de Los caníbales (Libros del Innombrable, 2011), de Iván Humanes. Autor de una escritura tersa y tensa, como ya se apreció en su novela La emboscada, Humanes recrea un submundo oscuro que se manifiesta en la realidad cotidiana con una pasmosa naturalidad y cuyos estragos no son perceptibles hasta que es demasiado tarde.

Los cuentos reunidos en Los caníbales, no obstante su autonomía y su diversidad temática, tienen la virtud de conformar un universo en el que los personajes están en permanente tensión frente a la acción devastadora del mal. Éste se encarna a veces en extrañas criaturas que evocan antiguos mitos, desde los escandinavos hasta los lovecraftianos e incluso bíblicos, pero en general es una invisible acechanza, destructiva y autoritaria -un dios, un sistema- que gobierna las conductas y los pensamientos de los seres humanos hasta convertirlos en meros esclavos de sus designios. 
La literatura fantástica exige que las manifestaciones de lo oculto -lo fantástico, lo extraño- no se presente como una excepción del mundo, sino como parte de su naturaleza. Este principio, tantas veces olvidado, es respetado escrupulosamente por Iván Humanes en la misma medida que respeta la tradición literaria hasta el punto de dialogar libre y espontáneamente con los clásicos. 




6 dic 2011

Presentación LOS CANÍBALES



PEQUOD LLIBRES
Presentación del libro de relatos Los caníbales (Libros del Innombrable), de Iván Humanes.

Miércoles, 14 de diciembre de 2011. 20 horas.

Intervendrán:

Raúl Herrero, editor.
Antonio Tello, escritor.
Iván Humanes, autor.

Se repartirá una dosis apropiada de carne entre todos los asistentes.

PEQUOD LLIBRES
C/MILÀ I FONTANALS, 59 VILA DE GRÀCIA
BARCELONA



Y TRAS LA PRESENTACIÓN


Lectura poética de “Textos caníbales y no tanto”, a cargo de
Iván Humanes + Antonio Tello + Raúl Herrero.

Día 14 de diciembre en el Espai Bohèmia de El nostre Racó, a las 22.30 horas.

C/Bòria, 22. Barcelona.

https://tascabohemia.blogspot.com/

5 dic 2011

Festín caníbal (Roger Ferrer Ventosa)


"Dir que en aquests relats Iván Humanes mostra l’absurd de la vida quotidiana sota el capitalisme, ja convertit en tardocapitalisme moribund, és quedar-se molt curt. La fase literària tan en boga als vuitanta de copsar amb ironia i amb sarcasme les imposicions del consumisme sobre les persones ja ha demostrat la seva insuficiència: ara hi ha que exposar-ne les conseqüències tràgiques, i l’autor escull per fer-ho el tremendisme que agiti les aigües somortes de la voluntat individual putrefacta després de l’experiència tardocapitalista, ideada per matar la intel·ligència, la cultura, la sensibilitat, l’ànima de les persones. Un sistema caníbal que, com Moloch, devora generacions i generacions d’humans sense perdre la fam.
Quin altre estil hauria estat més apropiat per a practicar l’autòpsia d’aquest món ocupat per personatges desconcertats, matant-se i devorant-se els uns als altres mentre ballen boogie boogie? Humanes encerta quan opta a Los caníbales pel citat tremendisme , en una línia amb molts precursors dintre les lletres castellanes.
De fet, si busquem referències pels seus contes, trobem a més de la línia dura castellana els autors més fantàstics de la literatura suramericana, el Cortázar dels contes surrealistes (bé, i l’altre també), un Borges psicotrònic, lluny del Parnàs acadèmic i apropat als malsons laberíntics, una Alícia que entra al forat i es troba un refugi atòmic habitat per Lovecraft i Joan Perucho (homenatjeat explícitament), un Arrabal campió del món dels pesos pesat. Com a mestre de cerimònies, Kafka, clar que en aquesta elecció de mestres Humanes no s’allunya gaire de tants altres escriptors de la seva generació."  
Roger Ferrer Ventosa







23 nov 2011

Extracto LOS CANÍBALES en DVD Ediciones


Los caníbales es el nuevo libro de relatos del escritor y poeta Iván Humanes, publicado por Libros del Innombrable. Así se nos describe: "Desde el humor negro y lo fantástico instalado en lo cotidiano, en los relatos que conforman Los caníbales  se da cita un canibalismo evidente y carnal -el de sangre, cuchillo y dientes afilados- pero también otras formas de canibalismo, con menos hígado, pero también dañinas y voraces. La familia, el gobierno, la empresa, el pasado, las relaciones sentimentales, etc. son caníbales. A su modo, devoran al individuo y acaban con la identidad, la deforman."

Reproducimos a continuación un fragmento del relato que da título al libro, por cortesía de Iván Humanes y Libros del Innombrable.
 
***
   
    
LOS CANÍBALES

(Extracto)
1.
Las extremidades eran el elemento nutritivo más apreciado entre los guerreros. Para los sacerdotes estaban reservados los corazones, que se imaginaban como unidades vivas que transmitían el alma. Bajo ningún concepto la sangre era bebida, eso ya era tarea de los dioses. Y si acaso hubo un ciclo antropófago por excelencia ése fue el que debió darse a finales del III milenio a.C. en Egipto. En “los años de los chacales” el canibalismo se practicó como un medio de supervivencia. Ahora, los antropófagos más modernos recuerdan ésa época con devoción y pagan grandes sumas por las reliquias conservadas. Muy especialmente, y con más cercanía a nuestra época, valoran los vestigios del bergantín The Boyd: su tripulación y sus pasajeros fueron desmembrados y engullidos a principios del XIX por los maoríes de Whangaroa, al norte de Nueva Zelanda. De forma similar, podrían haber descuartizado a los tripulantes del Beagle, en especial a Darwin, pero, lamentablemente, no fue así y la teoría de la evolución está en boga determinista. Los “nuevos antropófagos” guardan con celo los antiguos rituales. Y para ellos la sangre sigue siendo un fluido sagrado. Agua en llamas.
2.
Una carta del padre:
Como físico que soy sabes que me interesa la velocidad en exceso, así su fórmula:


En cuanto a velocidad media, la rapidez viene dada por la división entre desplazamiento (x) y tiempo transcurrido (t). Veamos, si un cuchillo recorre la distancia del brazo al abdomen del otro -o de la otra- de 50 centímetros en 0.69 segundos, la velocidad media resultante sería el resultante de la división 0,50/0,69, que sería igual por lo tanto a 0,724 m/s. El mundo se mueve bajo leyes prefijadas. ¿Y la violencia, te preguntarás? Si podemos establecer 0,724 m/s como el “módulo de velocidad” de un asesinato “tipo”, o de un asesinato “medio” luego observamos que esas variables son relativamente falsas. El acuchillamiento debería ser certero para que tras él suceda la muerte instantánea. Si no lo es y la víctima se toma su tiempo para abrazar la desaparición (sean 2, 59 segundos o 1,39 minutos) las variables saltan por los aires y echan al traste la teoría de la velocidad, de tal forma que las siguientes cuchilladas deberían ser más rápidas para que todo fuese perfecto y las matemáticas euclidianas válidas.
De ahí la diferencia entre un “mal” y un “buen” asesino, hijo. En el “buen” asesino los vectores son visibles, limpios, intensos; mientras que en el “mal” asesino cunde la chabacanería de los vectores hechos pedazos, sucios de mala muerte. Sí, la velocidad cuenta en estos casos. El cuchillo debe ser la única arma. Un punzón o una maza cambiarían el resultado. Le darían la vuelta a la teoría porque son nuevos elementos de medidas inestables. Todo esto no es más que la constatación de que este mundo, y cierta física clásica, intenta medir lo ingobernable.”

16 nov 2011

Primer lector


"¡Pero si es un libro de humor!", ha dicho mi amigo. Mi primer y amado lector.