14 dic. 2011

Reseña caníbal de Antonio Tello

 
La antropofagia como metáfora de la autodestrucción social constituye el nudo de Los caníbales (Libros del Innombrable, 2011), de Iván Humanes. Autor de una escritura tersa y tensa, como ya se apreció en su novela La emboscada, Humanes recrea un submundo oscuro que se manifiesta en la realidad cotidiana con una pasmosa naturalidad y cuyos estragos no son perceptibles hasta que es demasiado tarde.

Los cuentos reunidos en Los caníbales, no obstante su autonomía y su diversidad temática, tienen la virtud de conformar un universo en el que los personajes están en permanente tensión frente a la acción devastadora del mal. Éste se encarna a veces en extrañas criaturas que evocan antiguos mitos, desde los escandinavos hasta los lovecraftianos e incluso bíblicos, pero en general es una invisible acechanza, destructiva y autoritaria -un dios, un sistema- que gobierna las conductas y los pensamientos de los seres humanos hasta convertirlos en meros esclavos de sus designios. 
La literatura fantástica exige que las manifestaciones de lo oculto -lo fantástico, lo extraño- no se presente como una excepción del mundo, sino como parte de su naturaleza. Este principio, tantas veces olvidado, es respetado escrupulosamente por Iván Humanes en la misma medida que respeta la tradición literaria hasta el punto de dialogar libre y espontáneamente con los clásicos.