2 ago. 2011

Los RENEGADOS

 !

Dedos nerviosos del capitán Spaulding
zurcen americana de piel
humana, por supuesto,
y el inspector está muerto boca arriba
allí, frente al hogar que es roja charca.

Al helado motel de neón
no es posible arrancarle ni una voz.
Pájaros negros esperan en las vigas.

Detrás de la puerta velada, gallinas,
Bates y la familia Firefly,
cabelleras cuelgan de la pared húmeda.
Siete gatos como siete soles:
lengüitas que lamen pies en sangre.

Baño de luz. Tener calma.
Calma a la ebullición de las moscas.
Primero una parte. Y luego otra.

Es avanzar el silencio, dar cuchillo,
hermosas mujeres en carne,
escarbar el cuerpo hasta la llaga.
Olvidar la palabra:
lo artificial conserva la viva apariencia.

Y en la intensidad entre las cosas
y en la integridad entre las cosas:
poner la piel del revés.

Dedos nerviosos del capitán Spaulding
cosen botones en americana,
y una joven a sus pies, cabecita loca
amante de la serie B, saco de paja,
colorada como un cangrejo
de río, por supuesto.

Y es así:
Primero un pie, luego otro y las manos,
las manos, más tarde sierra en las rodillas
y el músculo áspero a un lado.